Nomenclátor Callejero

Noticias y datos sobre el nombre de las calles de Ibi

"Todos los pueblos se honran en designar sus calles y plazas con nombres que perpetúen la memoria de personas que se hayan distinguido, ya en la rama de la ciencia, ya por su heroicidad o porque sucumbieron en el cumplimiento de su deber..."

    Así empieza una propuesta -más adelante la copiaremos en su integridad- que el 4 de junio de 1905 suscribe el entonces Alcalde de Ibi, D. Manuel Soler y Pérez, por la que el Ayuntamiento acuerda rotular una calle en memoria del mártir " Fray Gregorio de Ibi".

    Esta declaración de intenciones que expone el preámbulo de la propuesta justifica el nombre dado a una calle por méritos científicos, heroicos, etc. Pero la verdad es que, sea cual sea la razón, la crónica del canje viario es un reflejo de la sucesión de épocas vividas, y en ello basamos este trabajo que hoy iniciamos y esperamos continuar.

    Por algún lado hay que empezar ; lo cronológico quizás nos falle, lo alfabético queda muy serio, lo sectorial suena sectario, ¿elegimos lo temático?...vayamos a bote pronto.

C/ CONILL

    Situada en la zona del primer ensanche del Casco Antiguo de la villa, la calle "Conill", se dice, debe su nombre a una denominación popular. Especulando, a falta de datos, es factible que su origen se deba también al apodo de alguno de los propietarios principales de la calle, e incluso que fuera antiguamente "calle del Concejo" y perdiera la letra "c" en alguna operación de enjalbegado o despiste administrativo.

    Asimismo podría deberse al establecimiento en la calle de diversos puestos especializados en la venta de carne de conejo...quien sabe. En el Bosquejo Callejero de Ibi fechado en 1897 aparece como calle "Conejo" -aun cuando se mantienen calles con el nombre en valenciano como:  Trinquet... etc.-, y con esta denominación se mantiene hasta 1905, año en que, debido al celo e idea expuesta en preámbulo de este trabajo, se cambia por calle "Cervantes". A mayor pompa el Ayuntamiento descubre la placa de la recién intitulada calle a los sones de la banda de Ibi que interpreta una marcha-pasodoble compuesta al efecto y titulado, como no, "Cervantes"; su autor D. Ramón Paya, es probablemente organista en plaza (de Cervantes ya hablaremos pues tiene actualmente otra calle dedicada en Ibi y de Ramón Payá....ya veremos, si hay lugar y cuento de ello).
    Este trueque, que perdurará hasta que en los años ochenta se oficialice el nombre popular de Conill, tiene como consecuencia el que, en plan guasa, la gente del pueblo llame "cervantes" a los "conejos", no siendo de extrañar escuchar a alguien decir que estaba criando "cervantes", o que el domingo habían comido una paella de "cervantes", etc., lo contrario no se dio tanto; a nadie se le ocurriría decir que la historia del ingenioso hidalgo de La Mancha, aun siendo región abundante en ellos, fuese escrita por un conejo.

C/ FRAY GREGORIO

Personaje Local
PEDRO JUAN JOVER SEGURA
"FRAY GREGORIO DE IBI"
1654-1694 IBI - Maracaibo (Venezuela)

Hasta 1905 c/ DE LLOBETS

    Esta calle, contrariamente a lo ocurrido con la anterior, mantuvo hasta su cambio acontecido en 1905 el nombre valenciano de "Llobets" ( Lobitos, lobeznos, crías de lobos). Se nos hace realmente extraño y singular que Ibi tuviera una calle consagrada a la memoria de las crías del "salvaje can"; personaje de primer orden en cuentos y leyendas infantiles y hoy totalmente desaparecido de nuestro entorno natural. El lobo, no obstante, según recientes estudios no es tan esquivo, hostil y peligroso como la tradición lo pinta y viene asumiendo desde hace muchos siglos un papel de indefectible unión con el hombre que le ha hecho sobrevivir, gracias a su inteligencia y al mestizaje de su raza con otros canes. Un gesto más de su adaptabilidad con lo humano.

    Pero, como queda dicho, aquí por desaparecer desaparece hasta su nombre. Continuamos copiando el texto de la propuesta formulada por el Alcalde que precede este trabajo, dice así: "...En el año 1654 nació en esta Villa Pedro Juan Jover Segura, en el que su mocedad su vocación le llevó a ingresar en la Orden Religiosa de los Capuchinos, y fue destinado a las misiones de América en donde, víctima de su celo religioso y civilizador, fue martirizado y sacrificado por los indios salvajes y antropófagos, que hicieron festín con su persona de sus apetitos bárbaros. Este mártir de su deber, que en la religión tomó en nombre de Fray Gregorio, habitó en la calle de este poblado, titulada en el día "De Llobets" y para que su nombre quede perpetuado en esta Villa, propone a la Corporación se sirva acordar se le de a la calle referida el nombre del "Venerable Fray Gregorio". Todos los señores estuvieron unánimemente conformes con lo propuesto por la Presidencia, acordando como la misma interesa y se autorizó al Sr. Presidente a que se llevara a efecto la reforma de los rótulos".

    Encontramos más datos en el libro monográfico que sobre este personaje escribió D. Joaquín Miralles Guill -cuya interesante labor de recuperación histórica se vio tristemente truncada con su muerte-. Del contenido del ejemplar citado, extractamos que :

    Pedro Juan Jover Segura era hijo de Juan Jover y Leonor Ángela Segura. Fue aprendiz del oficio de su padre, herrero, hasta que a los 19 años se traslada al Convento de Capuchinos de Santa María Magdalena de Masamagrell. Tomó el hábito en 1673, llamandose desde entonces "Fray Gregorio de Ibi". Colaboró en la construcción de los conventos de Onteniente y Játiva, ejerciendo su oficio de herrero y el de albañil que aprendió "in situ". Su deseo de misiones le llevó en 1686 a Caracas, donde junto a el Padre Cirilo de Onteniente se encargaría de la evangelización de los indios Tomuces. En abril de 1694 se le destina a Maracaibo, Sierra de Motilones, donde en Septiembre de ese mismo año muere martirizado por los indios Coyamos. Este trágico hecho fue alertado a los compañeros de misiones cercanas por el perro acompañante del venerable hermano.

    Hemos tratado en este primer trabajo dos calles que antes o después han tenido patronímicos de "animales" (la cosa a la fin y a la postre ha tenido tema), curiosidad que nos ha hecho interesarnos sobre su origen. Esperamos que ésta sana curiosidad nos siga guiando en el rastreo de otras piezas... por las calles de Ibi.