Esquerra Unida

¿PARA QUÉ SIRVEN LAS SIGLAS?

    Los partidos de izquierdas tienen la obligación moral de adoptar una sensibilidad social, una mayor preocupación hacia problemas como la discriminación, la marginación social, los problemas de pobreza. Una mayor preocupación por aquellos sectores con problemas económicos o sociales. Y desde luego, un fuerte compromiso con los valores democráticos, con la ética pública y con la transparencia política. Esto es lo que debe caracterizar a los partidos autodenominados de izquierda. No las siglas, porque lo importante no es cómo nos calificamos, sino realmente lo que hacemos.

   En base a estos criterios, EUPV ha presentado 10 propuestas o mociones, algunas de ellas de indudable calado social. Entre ellas destacan por su relevancia la aprobación y aplicación de la Agenda 21, instrumento por el cual se pretende que toda la actuación municipal se ajuste a criterios medioambientales. No sólo la conservación de espacios de alto valor ecológico, sino también las actividades urbanísticas y de obras, la gestión de recursos como el agua, problemas como la salud y salubridad, ruidos, tráfico, etc.

   Otra propuesta de mención obligada es el reconocimiento público y en materia de pensiones de la labor desempeñada por los guerrilleros y maquis en defensa de la libertad, la democracia y la igualdad, en lucha contra el fascismo español.

   La construcción por parte de la Generalitat de un centro de especialidades médicas, de carácter comarcal, en el Municipio de Ibi en el que se integre igualmente operaciones de cirugía menor ha sido objeto, igualmente de una propuesta de EUPV.

    Y en base a estos criterios y objetivos vinculados tradicionalmente a la izquierda, EUPV suscribió un acuerdo con un partido socialista que había obtenido la mayoría absoluta en nuestro municipio. Intentando trasladar experiencias que han tenido muy buena acogida en otros lugares, y que, desde una óptica económica y social, promueven el bienestar de los ciudadanos.

    Pero no era un acuerdo a cualquier precio. No una carta en blanco. No significaba el abandono de unas ideas por unos cargos. Sino para intentar desarrollar el compromiso que alcanzamos con los ciudadanos que depositaron su confianza en nosotros.

    Una buena muestra de nuestra coherencia fue votar en contra de nuestros socios de gobierno en el Pleno donde se trató el incremento de tasas e impuestos. No porque nos opongamos a que se suban, sino porque queremos saber para qué se suben. Porque queremos que una parte de nuestro presupuesto se destine, por ejemplo a educación, a atender mejor a nuestro mayores, a servicios sociales. Sólo ponemos una condición básica: que sea fundamentalmente un gasto redistributivo.

   Esto no significa en absoluto hipotecar el futuro, que no destinemos suficientes recursos públicos para urbanizar, edificar centros de ocio o cultura (el Cine Río), o la ya tan famosa piscina climatizada. Para cubrir las necesidades deportivas o cualquier otro tipo de servicios. Y de nada sirve que se nos diga que no hay dinero. Porque el dinero que pagamos todos se gasta en lo que se estima necesario.

Otras propuestas relevantes de nuestro grupo han sido:

Propuesta de gratuidad de libros de texto para la mitad de los alumnos en educación obligatoria, en función de los recursos económicos de las familias. No se trata de una medida "electoralista", es una medida social, que sólo cuesta 7 millones de ptas, y que está desarrollando en otros municipios gobernados por los socialistas. El PSOE votó en contra.
Propuesta para la equiparación salarial de los trabajadores del servicio de recogida de basuras y limpieza viaria con el personal del Ayuntamiento. La administración debe velar por la dignidad salarial de todos los trabajadores. Pero especialmente de aquellos que prestan servicios municipales, que son competencia directa de los Ayuntamientos. Escudarse en que estos trabajadores forman parte de una empresa privada, no es, ni más ni menos que ocultar la obligación de las administraciones y las instituciones de garantizar condiciones laborales y salariales. El PSOE se opuso.
Enmiendas más relevantes presentadas por EUPV a los presupuestos municipales:
Supresión de la subvención de las bandas de música de las abanderadas. El PSOE se opuso.
Destinar el dinero de esta subvención para el transporte universitario(700.000 ptas.) y para incrementar la ayuda a la sociedad protectora de animales (700.000 ptas.) El PSOE se opuso.
Creación de una nueva partida, para la adquisición y/o rehabilitación de viviendas para alquilarlas a jóvenes y a familias con escasez de recursos económicos. El PSOE se opuso.

    La ruptura del acuerdo, por parte de EUPV se explican sobradamente ante estos hechos. La coherencia con nuestros planteamientos nos obliga a dejar el gobierno. Por algo fundamental para nosotros y superfluo para otros: principios. Principios programáticos y sociales. Los mismos que nos obligan a hacer una oposición honesta, sin enfrentamientos. De apoyo a lo que creamos que es justo, y de crítica, dura, si es preciso, a lo que creamos incorrecto.

    La lealtad de EUPV hacia nuestros socios de gobierno no debe ofrecer ninguna duda. Ni nuestra voluntad de permanencia en el gobierno. Pero la lealtad fundamental la tenemos con el programa que defendemos. Aunque somos conscientes de que dos concejales no pueden aspirar a desarrollarlo por completo, no se nos puede pedir que renunciemos a todo lo que creamos o pensemos. Eso no estamos dispuestos a hacerlo bajo ninguna circunstancia. Y sobre todo a ningún precio. Y pretender presentar nuestra posición como una excusa para romper el acuerdo, es desviar la atención sobre lo más importante: sobre qué deben hacer los partidos con tradición y compromiso con la izquierda. Sobre la sensibilidad política y social. Sin ella no hay siglas que valgan.